jueves, 16 de mayo de 2013

Lacca Povera en el Rococó Veneciano I


1.  Introducción

Este trabajo de investigación tiene el fin de adquirir los conocimientos necesarios para comprender cómo la Lacca Povera (laca pobre), una técnica decorativa utilizada en el siglo XVIII en Venecia precisamente, trascendió los límites locales, haciéndose conocida por toda Europa.
Careciendo de materiales exquisitos y onerosos, esta técnica fue realizada desde sus orígenes con materiales “pobres”, como lo indica su nombre, aplicándola sobre muebles y objetos. De esta manera se conseguía su enriquecimiento mediante el diseño de sus líneas y acabados, que siendo estos de poca nobleza como el estuco, el papel y el barniz, lograron un resultado sin precedentes en la historia de las Artes Decorativas.
Así también conoceremos las características del mobiliario Rococó veneciano, reparando en sus tipologías y morfologías.



Mesa y sillas venecianas de mediados del siglo XVIII




2. Contexto Histórico de Venecia

Desde la Edad Media, Venecia vivió un período próspero al convertirse en un importante enclave comercial. Pertenecía al Imperio Bizantino, por tanto la ciudad de Constantinopla, le concedía beneficios por ser el punto estratégico para el comercio de materiales y productos, entre Oriente y Occidente. Su flota de navíos dominaba el mar Adriático, extendiendo así sus dominios.

La IV Cruzada tenía el propósito religioso de liberar Jerusalem, la “Tierra Santa”, del poderío turco, pero fue desviado por el Duque de Venecia con fines mercantiles, resultando la conquista de Constantinopla en manos venecianas, consagrándose así en una potencia comercial, política y militar.

En el Renacimiento la República de Venecia, que contaba ya con alrededor de 100000 habitantes, controlaba, un radio de 170 Km a partir de la plaza de San Marcos, la mayoría de ciudades como Verona, Bolonia o Ferrara, así como las islas de Corfú, Chipre y Creta.


En naranja áreas dominadas por Venecia

Venecia vivía su esplendor, no sólo por sus importaciones de materiales exóticos y especias, sino por la propia producción de objetos suntuosos. Ejemplo de ello, es la producción de vidrios y espejos de alta calidad, que se realizaban en la isla de Murano, como también la producción de joyas, indumentaria, jabones perfumados, y finos objetos de cera. Todos los secretos de sus producciones eran celosamente guardados. 

En las Artes también se destacaron. Exponentes como Palladio y Longhena en arquitectura, Albinoni y Vivaldi en música, Gozzi y Goldoni en teatro, Corradini y Brustolon en escultura y Bellini, Tiepolo, Canaletto, Giorgione, y Tiziano en pintura son algunos de los artistas que surgieron de estas tierras venecianas.



Santa Maria della Salute. Canaletto. ca.1725


Debido a su esplendor y prosperidad económica, Venecia era objetivo militar codiciado por distintos países, entre ellos Francia, España, y Turquía que en 1453 conquistó Constantinopla.
Este fue el principio del fin de la lujosa Venecia.

Los descubrimientos realizados por los portugueses, luego de la llegada de Colón a América, deshizo el monopolio del comercio marítimo, a causa de las nuevas rutas mercantiles.
Aun así la “Serenissima”, nombre dado a Venecia por su Dux y familias patricias, seguía siendo poderosa, gracias a la exportación de sus propios productos. Desde el siglo XVI hasta fines del siglo XVIII, Venecia se vio sumida en sucesivas guerras contra España, Austria, Francia y en varias batallas contra Turquía, provocando la pérdida de territorios. Como consecuencia, se acentuó la retracción marítima para volver su atención hacia tierra firme, que por una parte promocionó mayor desarrollo productivo, pero por otra provocó la ruptura del equilibrio político interno, empujando a Venecia hacia soluciones conservadoras.

La decadencia de Venecia culminó en el año 1797, con la invasión francesa de Napoleón Bonaparte. En el año 1866, Venecia y El Véneto, pasaron a formar parte del territorio italiano.

3.  El Rococó

Haciendo un breve repaso diremos que el estilo Rococó surgió en Francia a fines del reinado de Luis XIV y se consolidó durante el reinado de Luis XV entre 1700 y 1760.
Su nombre tiene origen en el término francés “rocaille” (rocalla) que era el que utilizaban para referirse a la decoración de conchillas, trozos de piedra y grutas, en los jardines.


El columpio. Fragonard. 1768


Habitación de Madame Pompadour

En este período se produce un cambio de pensamiento, y de esa vida pública rígida y religiosa, se pasa a una vida más despreocupada y de un gusto amable e imaginativo. El Rococó fue más allá de una expresión artística, fue un estilo de vida basado en el placer de los sentidos y goce estético.

Este estilo no va a influenciar en forma directa a la arquitectura, la cual se va a mantener al margen siguiendo los pasos del Barroco, pero si va a resultar una diversificación de los espacios interiores, consiguiendo a través del tratamiento refinado de su decoración un mayor confort. Se dio el gusto de coleccionar Objetos de Arte, curiosidades, objetos triviales, y también una búsqueda de todo lo que es precioso o exótico como el Arte ornamental del Lejano Oriente, la “chinoiserie” (chinerias) lacas y porcelanas chinas y textiles como la seda.

Podemos resumir algunas características del estilo: en el uso de una paleta tonal, colores pasteles; la inclusión de motivos decorativos en forma asimétrica, así como también el uso de la venera (valva de molusco), olas y rocallas; los muebles se diversifican según la necesidad, realizándose en tamaños más pequeños para ser más elegantes y cómodos; gran profusión de curvas y contra curvas en forma de “S” irregular; las curvas son continuas tanto en la estructura de las piezas como en la decoración; se utilizan variedad de maderas, también exóticas como la caoba para crear riqueza de colores en la marqueterie; textiles de lujo como el brocado, terciopelo y tapices.

Silla Rococó francés siglo XVIII


Bureau du Roi_ Escritorio del Rey Luis XV siglo XVIII


En Italia, con influencias francesas, el Rococó creó una renovación, sobre todo en la decoración de interiores y en la pintura. Se dio sobre todo en la región del norte (Liguria, Piamonte, Lombardía y Véneto), mientras que, por influencia de la Iglesia, en la Italia central el estilo no se desarrolló de la misma manera.

La aceptación del estilo fue gradual, y aunque los materiales utilizados eran de menor calidad, siempre buscaron un resultado de notable fineza ornamental. En estos años, Venecia gracias a la producción de su mobiliario deviene en centro de prestigio y difusión europea.

4. El mueble en Venecia

Tanto la situación geográfica de Venecia, una suerte de aislamiento debido a la laguna y sus canales, como la estructura de su sociedad que acompañaba dicha situación (familias aristocráticas que detentaban el poder político y económico), daban carácter e identidad a la región. Venecia era el lugar de encuentro: viajantes de todos los países, aristócratas, príncipes e intelectuales, y como resultado el intercambio cultural daba numerosos réditos.

La recepción del Embajador francés. Canaletto. 1727


Los famosos carnavales que se realizaban desde el siglo XII, realzaban estos matices que se producían entre la conjunción de las Artes y el boato.
Una vida social que vivía rodeada de objetos de lujo, en palacios donde la decoración y el mobiliario eran de líneas exquisitas, requería una producción acorde a tales gustos.
La función práctica y la comodidad del mueble veneciano quedaba relegada ante lo estético, decorativo y simbólico. El mobiliario era concebido para armonizar en los ambientes de lujo fastuoso y desmedido, creando un espacio escenográfico capaz de deslumbrar a los visitantes.
La suntuosidad del mueble veneciano, queda demostrada en el gusto por la talla, presente en las obras de Antonio Corradini, y de Andrea Brustolon, ebanista y escultor nacido en Belluno, que trabajó para algunas familias patricias como los Correr, los Pisani o los Venier.



A. Brustolon. Venecia 1706 


A. Corradini. Venecia 1730 



Otra técnica que en este siglo XVIII se va a desarrollar, si bien ya era conocida desde fines del siglo XVI, es el efecto moiré (veteado) realizado en las tapas de madera de los muebles. Este procedimiento imitaba las vetas de las maderas o de los mármoles, obteniendo acabados convincentes y a bajo costo. Incluso se utilizaban ceras calientes para simular el alabastro.

El mobiliario veneciano va a recibir las influencias de Oriente e Inglaterra, que se verán reflejadas en las patas cabriolé (en forma de "S") y en el splat (parte central del respaldo) calado, de sillas y sillones. 
En Venecia el splat adquiere una forma de “8” muy característica.

Sillón de la dinastía Ming. China. s. XIV-XVII

Asiento de la dinastía Ming. China. s. XIV-XVII

Silla Queen Anne. Inglaterra, principios s. XVIII

Silla Classic Chippendale. Inglaterra. 1735


De Francia heredará los frentes sinuosos evidente en la línea de los respaldos (forma de violín), los apoya brazos hacia afuera, y la presencia de la venera, típico elemento decorativo del Rococó francés. A pesar de estas influencias directas, la creatividad del artesano veneciano logrará, mediante la variación de proporciones de las partes, darle al mobiliario una identidad propia.

Con respecto a este tema, puede observarse la tendencia a desarrollar cuerpos superiores voluminosos, sobre todo en los contenedores (muy evidente en las cómodas), mientras que las patas delgadas parecerían no poder soportar el peso.

Silla Veneciana ca.1740

Sillón Veneciano ca. 1730


En tiempos de decadencia comercial sumado a su hermetismo histórico, Venecia impedía la importación de muebles de otras regiones de Italia. Tradicionalmente los marangoni (ebanistas carpinteros) no permitían acudir al exterior en busca de materiales para realizar sus obras, por tal motivo los muebles realizados con la técnica de la marqueterie, presentan una suerte de collage, referido al empleo de todos los trozos de madera para el aprovechamiento máximo de todo el material disponible. Así mismo se realizaban los tiradores de cajones y puertas, en madera, reservando la utilización del metal, solo para cerraduras y bisagras. Los trabajos de moldeado en bronce que se realizaban en Francia para la decoración de los muebles, era común encontrarlos en Piamonte y Lombardía, pero estaba casi ausente en Venecia.

Cassettone (cómoda) Veneciano. s. XVIII
Nótese el aprovechamiento máximo de materiales en los recortes de madera.    
                             

          Cassettone Veneciano laqueado.
Nótese  los tiradores realizados en madera.


En la Serenissima, dominaba el gusto por la brillantez, por eso la predilección de los muebles laqueados, los colores luminosos en las policromías y tapizados, gran profusión de ornamentos en plata y oro, como la utilización de cristales y espejos que reflejaran el brillo y la luz, siendo esta tan particular y característica en el ámbito veneciano.

Ambiente Rococó Veneciano




5. Tipologías del mobiliario veneciano



La diversidad de actividades sociales generadas en esta época, dará como resultado una multiplicidad de tipologías en el mobiliario, específicos para cada función. Así encontramos: pequeñas mesas de té...

Mesa de té. Lacca Povera             

La ribalta (cómoda escritorio)...


Ribalta Veneciana siglo XVIII. Lacca Povera          

Detalle lateral.



El trumeau (cómoda escritorio, donde se suma un contenedor con dos puertas, en el cuerpo superior)...









Diferentes modelos de Trumeau Venecianaos en Lacca Povera siglo XVIII



El divano da portego (diván colocado en los recibidores de los palacios)...



                     Divano da Portego. Laqueados (diseño con forma de “8” en el splat del respaldo y gran proporción    de vacío en los mismos)



La sedia portabile (especie de receptáculo contenedor de un asiento, que sirve para el traslado de la persona, a cortas distancias)...





El trespolo (mesa de pequeño formato para sostener la iluminación)...

Trespoli Veneciano. Lacca Povera             

Detalle



La poltrona (sillón ancho y bajo)... 

   Poltrona talladas laqueadas                                                                                               


Poltrona dorada y laqueada



El commodino (pequeña cómoda tipo “mesa de luz”) 





      Commodino. Lacca Povera mitad s. XVIII (varias morfologías: con 3 cajones,  un solo cajón y puerta, solo una puerta) 


El tavolo da muro (mesa de arrimo)...



Tavolo da muro laqueadas mitad siglo XVIII




 El cassettone (cómoda)... 






Cassettoni (diferentes morfologías. Nótese la desproporción entre el cuerpo superior y las patas, y en este último ejemplo vemos una transición hacia motivos decorativos propios del Neoclasicismo)


Y también otras tipologías ya conocidas.



                                   Scrivanía Veneciana. Lacca Povera                                             
 

Repisas. Lacca Povera


Mesita de apoyo. Lacca Povera




Continuará...


martes, 19 de marzo de 2013

Arquitectura Neorrománica en Buenos Aires


¿Cómo podemos reconocer el estilo neorrománico en la arquitectura de las iglesias de Buenos Aires?

La arquitectura religiosa de la ciudad de Buenos Aires tuvo un breve período de máxima producción en la década 1930-1940. De treinta y seis parroquias que existían en la ciudad en 1914, se registraron ciento tres en el año 1936, constituyendo así, el avance constructivo más importante de la historia de la arquitectura religiosa de nuestra ciudad. El estilo arquitectónico elegido en ese momento para darle carácter a esos edificios religiosos fue, el neorrománico.

El término neorrománico, significa “nuevo románico” y hace referencia, a la reinterpretación de la arquitectura románica que se dio a finales del siglo XIX, en el llamado periodo historicista, el cual se caracterizó por “revivir” los estilos de la arquitectura pasada.
Para poder establecer una correspondencia con nuestras iglesias de principios de siglo XX, tenemos que conocer cómo era la arquitectura románica, que se desarrolló entre los siglos X-XIII, en la Europa medieval. Para ello, haremos mención de las características propias del románico, en comparación con un ejemplo local, de arquitectura neorrománica: la iglesia “Cristo Rey” en Villa Pueyrredón, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, diseñada por el arquitecto Carlos Massa y construida entre los años 1931 y 1938. 
(Imagen 1 y 2)

1) Fachada. Santa Fe de Conqués, s. XI, Francia
2) Fachada. Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.

Como ya hemos mencionado, es en el Medio Evo europeo donde surgen los monasterios como centros feudales. Edificios religiosos, donde la arquitectura románica tuvo su mayor esplendor, tanto en abadías como en iglesias.
Estos edificios originalmente se asentaban en las tierras más altas del lugar. La iglesia en particular, era orientada de acuerdo a la trayectoria del sol, el testero hacia el Este (aludiendo a la salvación de las almas) y los pies (la entrada) hacia el Oeste, evocando el día del Juicio Final.
Aquí en Buenos Aires, el parcelamiento urbano de principios del siglo XX, obligaba a una implantación y orientación del templo, de acuerdo a los límites del lote, que poco tenía que ver con el concepto románico. 
La iglesia románica, tenía el significado del “templo de Dios en la Tierra”, así fue como la planta del edificio evolucionó hacia la forma de cruz latina, en representación del cuerpo de Cristo. Podía tener una, tres o cinco naves, siendo la central más ancha, que culminaba en un ábside semicircular. En iglesias de peregrinación, las naves laterales, continúan hasta rodear el altar, formando el deambulatorio (girola) que podía llegar a tener absidiolos en forma radial a modo de capillas.
En “Cristo Rey” observamos dos naves laterales de menor tamaño que la central, que concluye sí, en un ábside único de forma semicircular. La forma de cruz latina, solo se consigue utilizando recursos espaciales, ya que las dimensiones del templo (limitadas por las medianeras) no permiten que los brazos de la cruz tengan un desarrollo proporcionado.(Imagen 3 y 4)

 3) Planta. Santiago de Compostela, s. XI., España


   
4) Planta. Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.

El volumen exterior del edificio románico, era geométrico y escalonado, formando una arquitectura gregaria, es decir, que cada volumen tenía una independencia formal.
Por el contrario aquí, los volúmenes se unifican con la continuidad de las cubiertas (techos) y el tratamiento uniforme dado al exterior del edificio.
La perdurabilidad de la construcción, era la cualidad que sostenía el carácter “eterno” de la religión cristiana, por eso se utilizaban materiales duraderos, como la piedra. Como había una necesidad real de protección y seguridad ante las invasiones, la “Casa de Dios” debía ser una fortaleza, de gruesos muros y ventanas pequeñas. (Imagen 5 y 6)



5) Santa Maria de Mur, s.XI, España
6) Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.

Por razones de economía y disponibilidad de materiales,en cambio de la piedra, aquí se utilizó el ladrillo común de barro cocido y revoque como terminación, sobre el que se realizaba un tramado de líneas rehundidas, semejando a los “sillares” de piedra románicos. En esta época también existía la necesidad de protección, aunque los factores eran de naturaleza política e ideológica (había que estar a la defensiva y  resistir a una sociedad de masas  en creciente proceso de secularización).
Los elementos característicos de la arquitectura románica están basados en la arquitectura romana (aunque hay estudiosos que no están de acuerdo con esta idea). Claro que estos elementos no van a guardar las proporciones clásicas, es así que encontraremos gruesas columnas y pilares poco estilizados, con capiteles que ya no conservan los órdenes clásicos, sino que aparecen tallados con imágenes que relataban la doctrina religiosa, a  fieles analfabetos de la época medieval.(Imagen 7 y 8)



7) San Isidoro, León s. XI, España.
8) Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.


En la iglesia porteña podemos encontrar columnas con aquellas características, pero a diferencia del templo románico, los relieves y esculturas, pierden el carácter narrativo y educativo que antes poseían. Su valor se reemplaza por el  de mera ornamentación, con motivos vegetales y volutas.
El arco de medio punto, la bóveda de cañón y la de arista utilizadas para cubrir las naves, y las cúpulas semiesféricas que cubrían los ábsides del altar y capillas, fueron empleadas tanto en la arquitectura románica como en la neorrománica, con la diferencia que en esta última, los materiales y las técnicas constructivas empleados son distintos, pensemos que en las primeras décadas del siglo XX, ya existía el hormigón armado y se empezaba a utilizar en Argentina.
En los edificios románicos, hallamos a modo de decoración sobre los gruesos muros de piedra,  pilastras y semicolumnas (mitades de pilares y de columnas), arquillos ciegos (arcos rehundidos) y canecillos (detalle decorativo que simula ser la terminación de las vigas que sostienen la techumbre).
Los contrafuertes,que se encontraban en la parte exterior de los muros, eran refuerzos que se disponían en forma perpendicular a los mismos, para contrarrestar el peso que ejercían las cubiertas.
Si prestamos atención, encontraremos una versión moderna de estos elementos en nuestro ejemplo. El neorrománico bonaerense era ecléctico, es decir que estaba mezclado con otros estilos, así veremos, por ejemplo, pilastras y arquillos ciegos, subrayados por cornisas, o inclusiones decorativas pertenecientes a distintos estilos arquitectónicos. Y en cuanto a los contrafuertes, innecesarios constructivamente en esta época, aparecen tímidamente en la fachada, como elementos decorativos.
Otro tema importante de la arquitectura románica, es la portada. La puerta central, solía tener forma abocinada (rehundimiento progresivo del arco que la conforma debido al grosor de los muros). Estos arcos progresivos se denominaban arquivoltas, que descansaban sobre las jambas (paramentos laterales). La parte superior, el tímpano, se realizaba en piedra tallada que generalmente relataba la escena del Juicio Final. Como ayuda para apuntalar el dintel de la puerta, en algunos casos, se empleaba un pilar central llamado parteluz.
En nuestro ejemplo, el espesor de las paredes no es suficiente para realizar una abertura abocinada, por cuanto en su portada, se recurre a remplazar las arquivoltas por un arco de medio punto rehundido en el muro. Este arco contiene al tímpano que está realizado en cemento moldeado, presentando el “crismón coronado”, símbolo de Cristo Rey. Y como ya la técnica lo permitía, no era necesario contar con parteluz.(Imagen 9 y 10)





9) San Vicente, s. XII, España.
10) Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.


En la iglesia románica, la parte superior de la fachada contenía un rosetón, formado por una abertura en forma circular con tracería radial, que simbolizaba a Cristo como rayos de sol.
La torre, funcionaba como campanario y mirador (para vigilar y anticiparse en caso de una invasión), y podía estar presente, en la fachada, acompañar al crucero o incluso, estar separada del templo.
Claramente podemos distinguir el rosetón presente en la fachada de “Cristo Rey”, y en la misma se eleva la torre campanario que incluye relojes, referentes estos últimos, de una sociedad moderna que cuenta con la necesidad de controlar el paso del tiempo. (Imagen 11 y 12)




11) Catedral de Matera, s. XIII, Italia.
12) Cristo Rey, 1938, Buenos Aires.


Varios fueron los motivos que influyeron en la elección del estilo neorrománico para caracterizar a muchas de las iglesias porteñas de los años ’30. Factores históricos y políticos de nuestra nación, el  aspecto monumental, el cual simbolizaba la fortaleza de la institución eclesiástica, (necesaria en ese momento), y también factores económicos, dada la austeridad del estilo y la evolución tecnológica, resultaba una construcción mucho más fácil y económica de realizar, ideal para una sociedad que trataba de sobreponerse a la crisis económica mundial.
Si tienen la oportunidad de pasar por alguna de estas iglesias, tómense un tiempo para contemplarlas y pensar, que estos edificios fueron testigos de nuestra historia y que por ello debemos respetarlos y cuidarlos.

Arq. Cristina Montalbano        

Agradecimientos: a mis compañeras Cristina Cerisoli, Maria Fernanda Melaj, Patricia Claudia Sánchez, y al Padre Fabián González Balsa párroco de la Iglesia Cristo Rey, por su colaboración desinteresada.